Calificación Energética

¿Por qué hablamos de “rehabilitación energética”?

Una calificación energética A no es tan sólo ahorro sino que significa principalmente confort interior: se busca mantener a lo largo del año una temperatura no inferior a los 20 grados en invierno y no superior a los 25 grados en verano con unos costes mínimos de mantenimiento energético.

En nuestro país la calificación se concede en base a emisiones de CO2 y no a consumo de energía. Lo más deseable sin embargo, que es lo que se ha logrado en la Casa Álvarez Mendoza 1914: una baja demanda de energía para mantener el confort y que esa energía proceda de equipos de altas prestaciones y fuentes de energía renovables en la mayor medida posible.

¿Cómo se consigue una mínima demanda de energía?

En este proyecto se ha logrado a través de tres factores principales:

  1. Un cuidado diseño del proyecto de rehabilitación buscando el mantenimiento de la fachada original, tratando de optimizar las ganancias solares y controlando los detalles constructivos para reducir las pérdidas de calor no deseadas.
  2. Una mejora en la envolvente del edificio con carpinterías y vidrios de altas prestaciones, cerramientos con aislamientos superiores a los 10 cm y cubiertas aisladas con espesores muy por encima de otros edificios actuales lo que implica unas calidades muy superiores a lo exigido en la normativa vigente.
  3. Un estudiado sistema de calefacción centralizado y ACS (agua caliente sanitaria) mediante gas ciudad que permitirá adecuar las potencias (ahora mucho más bajas) reduciendo los costes de mantenimiento con respecto a las calderas individuales. El agua caliente sanitaria (ACS) se suministrará con apoyo de energías renovables como la solar o la aerotermia para ratificar nuestro compromiso con la reducción de la huella de carbono.

¿Cómo de eficiente es nuestro inmueble?

Hemos realizado las comparativas en base a los siguientes datos proporcionados por el programa de calificación energética reconocido (Calener Vip).

En la gráfica se aprecia el comportamiento del edificio una vez implementadas todas las soluciones. En la Casa Álvarez Mendoza ahorraríamos en calefacción con respecto al edificio de referencia hasta un 75% más, lo que representaría un ahorro medio mensual de 30 € aproximadamente. Si esta misma comparación la lleváramos a cabo con la situación actual del inmueble suponiéndolo en uso, esta diferencia se agravaría exponencialmente como se ve en la gráfica (hasta de casi 75 €/mes).

Un ahorro de aproximadamente 350 € al año no significa lo mismo hoy que dentro de 10 años, sino que según vaya pasando tiempo y que el coste energético vaya aumentando como viene siendo habitual, el ahorro en la energía que no necesitamos consumir será mucho mayor. Como se aprecia en la gráfica siguiente, la pendiente de las curvas de ahorro y del edificio de referencia son más pronunciadas que la de nuestro edificio, lo que  muestra que no se verá tan afectado por los incrementos de energía como si lo hubiéramos diseñado sin atender a la eficiencia energética.

¿Seremos respetuosos con el medio ambiente o sólo ahorramos energía?

Estos aspectos siempre van de la mano. Si nuestro edificio necesita menos energía para calentarse en invierno y para suministrar el agua caliente sanitaria, quiere decir, que va a consumir menos energía y por lo tanto, las emisiones de CO2 serán mucho menores.

Nuestro inmueble no solo se comporta energéticamente mucho mejor, sino que también emite aproximadamente un 90 % menos de CO2 al año que el inmueble funcionando en estado actual y entre un 70 y 75 % menos que el edificio de referencia utilizado por el programa oficial Calener Vip.